Una receta puede parecer un texto sencillo de resumir. Sin embargo, eliminar información innecesaria sin tocar las cantidades, los tiempos o las instrucciones exige bastante más precisión que resumir una noticia o una novela.
Ese fue uno de los problemas que Mozilla encontró al desarrollar Shake to Summarize, la función de Firefox que genera resúmenes optimizados para dispositivos móviles. Tras su llegada a Android en mayo y varios meses disponible también en iOS, el equipo de Firefox ha detallado cómo perfeccionó el sistema para trabajar con páginas de recetas.
La clave no estuvo en utilizar un modelo más grande. Estuvo en darle instrucciones mucho más concretas.
Una receta no se puede resumir como una novela
Mozilla partió de una idea sencilla: un resumen útil depende del tipo de contenido. En una novela basta con ofrecer una visión general de la trama. No hace falta reproducir cada detalle ni mantener el texto original.
Con una receta ocurre lo contrario. Si la página indica cuatro tazas de caldo vegetal, una cucharada de orégano o una cucharadita de tomillo, esos datos deben aparecer exactamente. Decir que la receta utiliza “algo de caldo y algunas especias” puede ser correcto a grandes rasgos, pero resulta inútil para cocinar.
El equipo también detectó que los modelos pequeños tienen más dificultades para interpretar intenciones que no aparecen expresadas de forma explícita. Por eso, una instrucción genérica como “resume esta página” dejaba demasiado margen para decidir qué información conservar y qué información descartar.
El resultado podía ser un resumen preciso, pero incompleto. En una prueba con una receta de sopa de lentejas, el sistema describía el plato, mencionaba varios ingredientes y explicaba que parte de la sopa se trituraba para conseguir una textura cremosa. El problema era que no ofrecía la receta completa.
Firefox separa las recetas del resto de contenidos
La primera versión de las instrucciones de Shake to Summarize intentaba cubrir varias categorías de páginas:
- Recetas: raciones, tiempo total, ingredientes, pasos y consejos.
- Noticias: qué ocurrió, cuándo ocurrió y dónde.
- Guías prácticas: materiales, herramientas, pasos y advertencias.
- Análisis: valoración final, precio, ventajas, inconvenientes y público objetivo.
- Investigaciones: hallazgos, nivel de confianza e impacto previsto.
- Opinión: argumento principal y pruebas utilizadas.
También incluía indicaciones de formato: textos breves, adaptados a pantallas móviles, con párrafos de un máximo de tres frases y detalles críticos resaltados.
La fórmula funcionaba razonablemente bien para la mayoría de los contenidos. Las recetas fueron la excepción. El modelo tendía a comprimirlas demasiado y podía dejar fuera ingredientes importantes o incluso la propia preparación.
Mozilla decidió entonces no cargar todas las instrucciones en un único prompt. En su lugar, creó una guía específica para recetas y dirigió a ella las solicitudes relacionadas con ese tipo de páginas.
El sistema identifica la página antes de resumirla
Para decidir qué instrucciones utilizar, Firefox recurre a los datos estructurados incluidos en cada página web. Esa información permite identificar de forma rápida y determinista si el contenido corresponde a una receta.
La alternativa habría sido pedirle al modelo que clasificara primero la página y después generara el resumen. Mozilla descartó ese enfoque porque habría añadido otra fase de inferencia y un coste de procesamiento adicional.
El sistema mantiene, además, algunas indicaciones generales sobre recetas para cubrir los casos en los que los datos estructurados estén ausentes o sean incorrectos.
La separación permite que el modelo reciba instrucciones más ajustadas al contenido que tiene delante. En el caso de una receta, el objetivo deja de ser producir una descripción breve y pasa a ser convertir la página en una versión práctica y manejable.
Ingredientes, instrucciones y consejos deben sobrevivir al resumen
Con el nuevo prompt, el resumen de una receta se organiza alrededor de los datos que una persona necesita para cocinar:
- Número de raciones.
- Tiempo total.
- Tiempo de preparación.
- Tiempo de cocción.
- Lista de ingredientes.
- Instrucciones principales.
- Consejos del autor o de los comentaristas.
- Información nutricional cuando está disponible.
En el ejemplo mostrado por Mozilla, la salida incluye una receta para seis personas, con 50 minutos de tiempo total, 10 minutos de preparación y 40 minutos de cocción.
También conserva ingredientes como aceite de oliva virgen extra, cebolla y zanahoria, además de los pasos de elaboración y consejos como el uso de una batidora de inmersión.
La diferencia es importante: el usuario no recibe una explicación sobre la receta, sino una versión resumida que todavía puede utilizar.
El cambio duplicó con creces la precisión
Mozilla probó el nuevo sistema con una selección preparada de sitios de recetas. Según los resultados compartidos por la compañía, la versión especializada tenía más del doble de probabilidades de devolver un resumen completo y preciso que la configuración anterior.
Ese resultado apunta a un problema habitual en las aplicaciones basadas en modelos de lenguaje: una respuesta puede ser correcta y, aun así, no cumplir la tarea que el usuario necesita.
Un resumen que menciona los ingredientes principales, pero omite las cantidades, puede describir bien el plato. Para cocinarlo, sin embargo, falla.
La ingeniería del sistema también determina el resultado
La experiencia llevó al equipo de Firefox a una conclusión más amplia. La calidad de una función de inteligencia artificial no depende únicamente de aumentar el tamaño o la capacidad del modelo.
Definir mejor la tarea, reducir la ambigüedad y utilizar instrucciones específicas puede producir mejoras importantes. En este caso, el avance llegó al dividir un problema general —resumir páginas web— en tareas más concretas, cada una con sus propias prioridades.
Mozilla cree que el mismo enfoque podría mejorar otros tipos de páginas mediante prompts especializados. Las noticias, las reseñas, las guías prácticas o los artículos de investigación no necesitan el mismo resumen, porque tampoco ofrecen el mismo tipo de información útil.
Shake to Summarize empezó como una herramienta para condensar páginas en el móvil. El trabajo con recetas muestra que su utilidad depende de algo menos visible: saber qué no se debe resumir.

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